Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Respuesta

Inventario

Imagen
Quizá al leer el Evangelio de hoy podemos caer en la tentación de pensar en hacer una especie de "inventario" de aquello que he cumplido o no he cumplido respecto a lo que dice Jesús. Creo que la invitación de Jesús va más allá, hasta caer en la cuenta de cómo Él se me quiere acercar en el rostro y en las vidas de aquellos que menos espero. Quizá, más que responder a qué tengo que hacer o dejar de hacer, la respuesta que se me pide en esta Cuaresma tiene más que ver con la pregunta de hacia dónde y hacia quiénes estoy centrando mi mirada.  Quizá, en estos últimos momentos del día, sería bueno dejarse invadir por esa llamada a dirigir el corazón hacia una compasión activa y una actitud más contemplativa, desde el reconocimiento de aquello y de aquellos que hoy me siguen mostrando la presencia de Jesús en mi vida.

Mi nombre en tus labios

Imagen
Como María también necesito escuchar mi nombre pronunciado por el Maestro y descubrir su presencia, que  anima a seguir comunicando su evangelio. Como ella, quiero seguir buscando y dejándome sorprender por el Resucitado. María necesita estar cerca de Jesús y llorar ante el cuerpo de quien hizo de ella una mujer libre. María llora y en sus lágrimas contemplo a tantos que buscan respuestas, sentido a sus vidas, a quienes quieren encontrar al Dios vivo. Y miro la alegría de María al reconocer a Jesús, y cómo crece en su interior el deseo de anunciarle, con el corazón ardiendo al haber escuchado de nuevo su nombre.

De forma inesperada

Imagen
En medio de la espera del Adviento nos encontramos una pareja que desea un hijo que no llega. ¡Cuántas situaciones en nuestra vida en las que pedimos con ilusión algo al Señor, y parece no escucharnos! ¡Ese proyecto importante que no llega a hacerse realidad! A veces dudamos, como Zacarías. Pero tal vez es el momento de confiar en el Señor, de un hágase como el de María. De dejar que el Señor sea el que guíe de verdad nuestra vida. Dios responde de formas inesperadas, muchas veces no comprendemos sus planes. Pero más allá de eso, lo importante es el amor, la ternura y lo que Él cree mejor para mí.