Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Fe

Adviento, un pregón de confianza

Imagen
Siempre me conmueve la fe del centurión. Una fe que dejó admirado al mismo Jesús: «En verdad os digo que en Israel no he encontrado en nadie tanta fe» (Mt 8,6). Una fe grande y, a la vez, humilde y sencilla, expresada en unas palabras que la liturgia pone cada día en nuestros labios antes de recibir la Comunión. Aquel hombre, un gentil, sufre por la enfermedad de un criado a quien estima de verdad. Ante la impotencia de no ser capaz de ayudarlo, reacciona con humildad y fe: va en busca de Jesús y con sinceridad le expone lo que siente su corazón. Vuelca en Jesús lo que le quita paz sin imponer la solución. Este centurión puede ayudarnos hoy en el camino de nuestro Adviento con las dos actitudes que contemplamos: - tener el deseo de que Jesús se haga presente en mi vida de la manera que Él desee, - ser consciente de la propia pequeñez ante su Presencia y asombrarme de que a pesar de mi pequeñez Jesús elija amarme.. Adviento es un pregón de confianza. Dios nos quiere salvar a todos, sea ...

Creo en ti

Imagen
No sé si te has preguntado alguna vez qué supone en tu vida creer en Dios. Creer en Él es dejar que actúe en tu vida, que intervenga. Creer en Dios supone atreverte a comenzar de nuevo, porque sabes que estás siempre en sus manos. Creer en Él es saber Quién anima tus fuerzas, Quién sostiene tu ánimo cuando las cosas parece que no te salen. Creer en Dios es escuchar su Palabra y obedecerla, aunque aparentemente sientas que caminas al fracaso más absoluto. Creer en Él es tener la certeza que no caminas solo, que vas de la mano de quien hizo de su vida un acto de absoluta confianza en el Padre y no quedó defraudado. Creer en Dios es vivir en la alegría. Creer en Él es encontrar sentido en el momento del sufrimiento y atreverse a convertir esas situaciones en ofrendas de amor, como Él hizo. Creer en Dios es vivir en la humildad de los limpios de corazón, de los pobres, de los sencillos. Creer en Él nos aleja de la autosuficiencia, de situarnos como protagonitas orgullosos y de...

Sin disfraz

Imagen
El Evangelio nos habla hoy de esas situaciones que a veces nos desbordan, de esos vientos tempestuosos que parecen arrasarlo todo en nuestra vida. Jesús no disfraza la realidad. Sabe de nuestros bajones y no nos pide afrontar una vida sin problemas. Pero tener fe nos ayuda a afrontar los malos momentos de otro modo, a no perdernos en lamentos que no llevan a ninguna parte. Jesús nos quiere ver en pie, sobre roca firme, intentando superar, con poca o mucha fuerza, eso da igual. A veces nos cuesta apoyarnos y confiar en ti, pero ahí estás, Señor.

En tus manos

Imagen
Abrahán ,"padre de los creyentes" ,  es para nosotros modelo de hombre de fe. Nos enseña a ponernos en manos de Dios, a apoyarnos en ese Jesús que ha muerto y ha resucitado para nuestra salvación y no en nuestras fuerzas. Se trata de orientar la vida según el plan de Dios, con absoluta confianza, que nos miremos menos el ombligo. Al rezar el salmo e hoy, en el que se nos propone el Benedictus, nos hacemos más conscientes de lo mucho que hace Dios y de lo poco que somos capaces de hacer nosotros por nuestra cuenta. Pidamos al Señor nos conceda vivir la jornada "con santidad y justicia".

Arraigados en ti

Imagen
¡Cuánto necesitamos que se nos anime a crecer en la fe y a vivirla coherentemente! Los cristianos, por el bautismo, fuimos injertados a Cristo en su muerte y en su resurrección, estábamos muertos y ahora vivimos, éramos pecadores y ahora estamos perdonados. Pablo lo compara con el gesto de romper una factura que teníamos en contra: "borró el protocolo que nos condenaba y era contrario a nosotros: lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz". Seguramente a nosotros también nos rodean ideologías que nos ofrecen la felicidad y la salvación, pero en el fondo no tienen consistencia. Los "elementos de este mundo", no nos salvarán: "Dios os dio vida en Cristo". Sólo arraigados en él,  viviremos. Lo demás sólo sirve si nos ayuda a penetrar en la sabiduría de Dios, que es Cristo. No nos dejemos engañar.

Cuestión de confianza

Imagen
El Evangelio de hoy nos lleva a pensar en el inicio de nuestra vocación cristiana. Quizás muchos de nosotros no encontremos ningún hecho extraordinario, ninguna"pesca milagrosa", pero sí, un asombro por Cristo, y la certeza de que vale la pena dejarlo todo y seguirle. Seguro que también hemos experimentado noches en que "no hemos pescado nada" y días en que hemos sentido la presencia de Jesús que ha hecho que nuestro trabajo tenga fruto. Así vamos madurando en nuestra vida de fe, remando mar adentro con Jesús, confiando más en Él que en nuestras propias fuerzas, trabajando en su nombre y no en el nuestro.

El mejor adorno

Imagen
Pablo escribe a los cristianos de Colosas. Él no había fundado aquella comunidad, ni la conocía. Había sido su discípulo Epafras el evangelizador de aquella región. Aquellos cristianos, aunque no conocían personalmente a Pablo, sentían "un profundo amor" por él. Pablo tenía buenas noticias del "pueblo santo que vive en Colosas". Aprovecha para decirles que la fe en Cristo, "el mensaje de la verdad, se sigue propagando y dando fruto en el mundo entero". Ojalá de nuestras comunidades pueda decirse que son famosas por su "fe en Cristo Jesús" y su "amor a todos los demás" y que "les anima en todo la esperanza". Pidamos al Señor que nos ayude a que el mejor adorno del que podamos hacer gala sean nuestra fe, nuestra esperanza y nuestra caridad, garantía de una comunidad evangelizadora  en medio de la sociedad.

Lo más querido

Imagen
Contemplamos hoy el momento cumbre de la vida de Abraham. Dios le pide el sacrificio de lo más amado, su hijo. En nuestra vida también aparecen situaciones de sufrimiento, injustas, en las que parece que Dios nos pide lo único que nos queda, lo más querido. Abraham se fio de Dios y siempre obtuvo un bien mayor en su vida, porque Dios sólo quiere la felicidad de sus hijos, aunque tengamos que movernos muchas veces en el terreno del misterio. Ayúdanos, Señor, a vivir nuestros momentos de prueba en espíritu de fe y de confianza. Tú que no quisiste ahorrarte el sacrificio de tu único Hijo en la cruz, enseñándonos que no hay mayor amor que dar la vida por aquellos a quienes se ama, enséñanos a transformar los momentos de dolor en testimonio de amor.

Tú crees en mí

Imagen
Lo que n nuestra vida aparece como desastroso, resulta para bien. Dios conduce todo para nuestro provecho. Nuestros esfuerzos por vivir coherentemente como cristianos nunca quedarán sin recompensa, aunque no sepamos cuál será el momento. Hoy es Jesús el que pone en apuros a sus interlocutores. En el salmo 109  que se atribuía a David, éste le llama «Señor» a su descendiente y Mesías. ¿Cómo puede ser hijo y a la vez señor de David? La respuesta es sencilla, el Mesías, además de ser descendiente de la familia de David, sería también el Hijo de Dios, sentado a la derecha de Dios. Pero eso no lo podían reconocer. Jesús de Nazaret, el Mesías, el hijo de David, es el Señor, el Hijo de Dios. Nosotros no sólo sabemos responder eso, sino que hemos programado nuestra vida para seguirle fielmente, y aceptar su proyecto de vida, vivir y pensar como él. En eso consiste sobre t...

Cuando en mi corazón no hay poesía

Imagen
La historia de Tobías y la de Sara nos invita a seguir teniendo fe y confianza en Dios, pase lo que pase en nuestra vida. No siempre nuestra oración está llena de alegría, de poesía, en muchos momentos se parece a la de Jesús en el Huerto de los Olivos, entre lágrimas y con la angustia pesando en el corazón, porque no vemos salida. Pero Dios siempre saca un bien de todo lo que nos sucede. Él sufre con nosotros, no se desentiende de la situación por la que estamos pasando y de mil modos nos demuestra que está a nuestro lado. Repitamos hoy las palabras del salmo: «Dios mío, en ti confío, no quede yo defraudado». En el Evangelio, Jesús se enfrenta a otra pregunta hipócrita. También responde desenmascarando a los saduceos. Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, nos tiene destinados a la vida, a la vida con Él. Una vida en la que no habrá miedo a la muerte y no será necesaria la procreación para asegurar la continuidad de la raza humana. Es ya la vida definitiva. La Eucar...

En Ti, mi paz

Imagen
En Éfeso, Pablo encuentra unos doce hombres, creyentes, pero que sólo han recibido el bautismo de Juan Bautista y no conocen al Espíritu Santo. . Pablo les instruye sobre la relación entre el bautismo de Juan y la fe en Jesús. Ellos.aceptan la fe, son bautizados de nuevo, en el nombre de Jesús, y reciben el Espíritu con la imposición de manos de Pablo. Sigamos aprendiendo de la pedagogía de Pablo. Él no rechaza  sin más la situación en que se encuentra cada uno, parte de los valores ya asimilados, y que suponen una buena base para el camino hacia Cristo, dejando actuar al Espíritu Santo. En el evangelio, Jesús, parece poner en duda la fe de los Apóstoles: «¿ahora creéis?». Sabe que dentro de poco le van a abandonar todo. Jesús los anima antes de que pase. Les ayuda a hacer fuerte su fe, que va a sufrir la.mayor de las pruebas, la separación del Maestro.  Pero la victori...

La salida del túnel

Imagen
Los judíos de Corinto rechazan la predicación de Pablo, excepto el jefe de la sinagoga. Algunos paganos se convierten y van formando la comunidad. El ambiente difícil de Corinto no desanima  a Pablo, que permanece en la ciudad bastante tiempo para consolidar la comunidad. Pablo nos enseña a ser pacientes en la evangelización, a no forzar los tiempos. Lo importante es la "siembra" aunque no nos toque a nosotros recoger los frutos. En el Evangelio, continúa el discurso de despedida. Los apóstoles no entienden las palabras de Jesús, referidas a su muerte inminente y al anuncio de su resurrección. La palabra de Jesús no es de tristeza, aunque esta sea la primera reacción de los suyos ante su ausencia, Él siempre estará presente, aunque de otro modo. A nosotros también nos cuesta entender cuando en nuestra vida entra el dolor, cuando todo se vuelve oscuridad y parece que la salida del túnel no la alcanzaremos...

La pedagogía de Felipe

Imagen
Felipe nos muestra un gran ejemplo de pedagogía evangelizadora,  ayudar​ a otros, a partir de su curiosidad, de sus inquietudes, de sus preguntas o cualidades, a que encuentren la respuesta en Jesús y le acepten en su vida. Lo hace a partir del AT que estaba leyendo. Las personas a las que nos acercamos tienen su propio AT, sus deseos, sus miedos, sus proyectos, su sensibilidad. Pidamos al Señor que nos guíe,como a Felipe, a acompañar en el camino y ayudar a que descubran a Jesús en sus vidas. En el Evangelio, continúa el discurso de Jesús. La idea principal podría venir resumida en este versículo: «os lo aseguro, el que cree tiene vida eterna». La fe es un don de Dios, al que respondemos con la decisión personal. Al final de la lectura de hoy, la nueva repetición: «yo soy el pan vivo» tiene ahora otro desarrollo: «el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo». Donde Jesús entregó su carne por la vida del mundo fue sobre todo en la cruz. El texto va apuntando a la...

Libres y herederos de la vida

Imagen
Si ayer la Palabra nos hablaba de esclavitud y libertad, hoy pone el acento en la vida : los que creen en Jesús, además de ser libres, tienen vida en plenitud y «no conocerán lo que es morir para siempre» Aparece de nuevo Abrahán como figura de ese Jesús que se dispone a agrupar en torno a sí al nuevo pueblo elegido de Dios. Quedan pocos días para la Pascua, la llamada a la vida también es para nosotros. Si no sólo creemos en Jesús, sino que le creemos a Él, tendremos vida. Si escuchamos su Palabra, además de oír, seremos de los que guardan su Palabra, como María, la meditan y la cumplen. Celebremos la Pascua en unión íntima con Jesús que pasa de la muerte a la vida y nos hace, con Él, herederos de la vida para siempre.

Descubrir nuevos horizontes

Imagen
No es fácil hablar de pruebas ni de momentos difíciles. El fragmento de la carta a los Hebreos nos ilumina hoy en este aspecto. Ante todo, tenemos que creer que Dios siempre busca nuestro bien. Muchas veces interpretamos todo lo malo que nos pasa como una prueba de parte de Dios y ahí nos podemos equivocar. Algunas nos vienen de los demás, otras de nosotros mismos, o de la misma vida, que para todos, conlleva su parte de dureza. El Señor lo único que nos pide es que aprovechemos también esos momentos de dificultad y de dolor para nuestro crecimiento. Él mismo recorrió un camino difícil y es ejemplo para nosotros. Las pruebas nos ayudan a dar firmeza a nuestra fe y a madurar en el amor. Hacen que reconsideremos nuestra vida, que despleguemos nuestra vida y descubramos nuevos horizontes y nos ayudan a descubrir valores que sin ellas no saldrían a flote. Todo eso con la  confianza en el amor de Dios, que proclama el Salmo: ...

Con la mirada puesta en Ti

Imagen
A todos nos gusta practicar algún deporte o, al menos, como diría uno de mis peques de catequesis, que lo que más le gusta es verlo por la tele. La carta a los Hebreos nos propone hoy un símil deportivo, que podemos aplicar a nuestra vida y sacar partido. Un atleta se despoja de todo lo que le estorba para poder correr.¿Qué cosas hacen pesado nuestro camino?¿Debo desprenderme de alguna preocupación, de algún pecado que aún me tiene esclavizado, de alguna relación inconveniente que no me atrevo a soltar?  Para el viaje de la vida hay equipaje que llevamos y más que necesario es perjudicial. Un atleta se siente acompañado por su entrenador, por su equipo, por su público. ¿Sentimos la compañía y el ánimo, en nuestra carrera de la fe, de quienes nos han precedido y que han recorrido el mismo camino con éxito: la Virgen y los Santos de todos los tiempos? ¿Y la de nuestros familiares y ...

Mira adelante

Imagen
Quienes vivieron en tiempos del Antiguo Testamento tienen el mérito de haberlo hecho en un momento de promesas. Fueron peregrinos, no alcanzaron nunca la claridad y la seguridad que nosotros tenemos. Cada época de la historia de la humanidad nos ha ido demostrando que no es fácil el seguimiento de Jesús. Él ya nos lo dijo: Os envío como ovejas en medio de lobos. Los tiempos en que vivieron todas las personas que cita la primera lectura fueron tan difíciles o más que los nuestros. Lo que pasa es fiaron totalmente de Dios y siguieron sus caminos. Miraban adelante, arriesgándose en la aventura de la fe. Lograron cosas que inexplicables para las solas fuerzas humanas. Pidamos al Señor que aumente nuestra fe en Él, presente en nuestra vida y en la de la Iglesia, y así, con su fuerza y su ayuda, poder hacer mucho bien a nuestro alrededor. Pidámosle también saber ser «fuertes y valientes de corazón», en lo...

Animaos los unos a los otros

Imagen
La lectura de hoy nos invita a no caer en el desánimo, el cansancio, la dureza de corazón. Es lo que les pasó a los israelitas durante su paso por el desierto. Olvidaron de lo que Dios había hecho por ellos, «endurecieron sus corazones»,  «desertaron del Dios vivo», murmurando de él y añorando la vida de Egipto. Tampoco nosotros estamos exentos de la tentación del desánimo. Se nos pide hoy no endurecer el corazón y escuchar la voz de Dios que siempre es fiel. La dificultad siempre estará ahí, nuestro estilo de vida se puede ver cuestionado por la rutina o por otras formas, en apariencia más fáciles, de vivir nuestra fe. Por eso nos viene bien la invitación de hoy: oíd su voz, permaneced firmes, mantened «el temple primitivo de vuestra fe». Nadie está asegurado contra la tentación. Hay que seguir luchando y manteniendo una sana tensión en la vida. Contamos con...

El escándalo, el perdón y la fe

Imagen
Tres aspectos en los que podemos aplicar el pensamiento de Jesús a nuestra vida. Podemos ser ocasión de escándalo para los demás, con nuestra conducta. Para bien o para mal, influimos en los que conviven con nosotros. A todos nos cuesta perdonar, pero  Jesús nos invita a hacerlo, aunque se repita el motivo siete veces en un día. Para llegar a ello tendremos que pedirle, como los apóstoles: "Auméntanos la fe", y apoyarnos en la gracia de Dios. Porque con nuestras solas fuerzas fracasaremos. Quizá algunas cosas nos parezcan  imposibles de perdonar, pero con la fuerza de la Eucaristía se hará realidad y será en nuestra vida algo tan sorprendentey sanador, al menos, como lo de la morera transplantada al mar.