Lo intocable
Contemplar las curaciones de Jesús siempre tiene algo que me toca en lo más profundo. No resulta fácil poner palabras. Quizá nuestra mayor dificultad a la hora de relacionarnos con Dios es hacerlo a cara descubierta, con todo lo que somos, incluido todo aquello que consideramos intocable en nuestra vida. Pensando en esto me acordé de este texto. Os lo comparto, seguro que muchos ya lo conocéis. Espero que os pase como a mí, que no os venga mal recordar lo necesitados que estamos de dejarnos tocar nuestras cicatrices por la ternura del Señor Lo intocable Es fácil amar lo amable, rozar lo bello, admirar brillos y fachadas, agujero negro de miradas distraídas; aplaudir lo exitoso, jalear lo apuesto, empujar aún más alto lo que no toca techo. Difícil es adentrarse en el caos oculto tras el rostro cordial. Deambular por las estancias pobladas por demonios de dentro, las memorias que encadenan nuestro vuelo a derrotas pasadas, los amores difíciles, las batallas perdi...