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Mostrando las entradas etiquetadas como Alianza

Lecciones de historia

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Es de sabios aprender las lecciones que nos da la historia. Los períodos de decadencia suelen deberse a muchas causas. Una de ellas , si miramos nuestra vida con sinceridad, puede ser nuestra propia dejadez y nuestra infidelidad a la Alianza que habíamos prometido a Dios. A veces olvidamos la base sólida del edificio y luego nos quejamos cuando todo se nos derrumba. La oración de Baruc tiene una actualidad, como sólo puede tenerla la palabra de Dios. Solemos poner excusas echando la culpa a los demás o a las instituciones o al mundo que nos rodea. Entonar el "mea culpa" nos cuesta mucho más, pero es una gran ayuda en nuestra vida de fe. Es una buena manera de afirmar que no estamos conformes con alguna situación de nuestra vida o de la sociedad, y que estamos dispuestos a hacer algo por mejorar.

Un arco iris, símbolo de tu confianza en mí

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Termina hoy la historia del diluvio con la alianza que Dios hace con Noé y su familia. Entre las cláusulas de esa alianza hay un mandamiento que destaca por su importancia: «Al hombre le pediré cuentas de la vida de su hermano, porque Dios hizo al hombre a su imagen». Dios propone como señal del pacto con Noé, el arco iris para que, cuando vean, recuerden que Dios ha empezado de nuevo con ellos. Dios está siempre a nuestro favor. Por encima del mal que podamos cometer nos sigue amando y concediendo un voto de confianza. Jesús inició una «nueva creación» y, al vencer a la muerte, nos invitó a todos a salvarnos en su Arca, que es la Iglesia. En su alianza con la humanidad, nos sigue pidiendo una cosa importante: que respetemos a nuestros hermanos,  su vida, pero  también su honor y su bienestar. Quedó claro en la alianza con Noé, pero mucho más en la de Jesús: «a mi me lo hic...

La humanidad tiene futuro

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Seguimos con la narración del diluvio, después del paréntesis de ayer con la fiesta de los Santos patronos de Europa, Cirilo y Metodio. El Génesis nos cuenta hoy el sacrificio de acción de gracias que ofrece la familia de Noé y la promesa de Dios, llena de comprensión hacia la debilidad del hombre. El arca es un símbolo de la misericordia de Dios, que condena el pecado, pero siempre está dispuesto a empezar de nuevo con nosotros. También hoy la humanidad tiene futuro, porque en Jesús, más plenamente que en Noé, la humanidad ha sido reconciliada con Dios para siempre. Pidamos al Dios que cree siempre en el hombre, aprender de Él a saber dar un margen de confianza a los demás, al mundo en que habitamos, a la Iglesia y a nosotros mismos.