Convertirnos a la gratitud
En pocos días la Iglesia proclamará santo a Don Manuel González García, obispo que fue de Málaga y Palencia, el hombre eucarístico, el hombre del reconocimiento, que es lo contrario a aquel que reivindica, reclama, conquista. La gratitud nace del «sentido de una deuda», de una clara conciencia, no de aquello que se me debe, sino de «lo que debo». Creo que D. Manuel vivió su vida como un recibir, y no como un tomar, convirtiéndola en una acción de gracias que no se agotó en su oración, sino que ésta fue el punto de partida y de llegada de sus obras. Dicen que una nota característica de la gratitud es la alegría de vivir . El agradecimiento que el Señor espera de nosotros es nuestro cariño, el calor de nuestra compañía, nuestra apertura a la sorpresa, a la alabanza, a la adoración. No hay mejor modo de «decir gracias» al Señor que celebrar...