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Sentir la cruz

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La Pasión de Cristo nos sitúa frente al sufrimiento humano,  pero también ante un amor que todo lo fecunda. La cruz me habla de esperanza, de un futuro para esta tierra herida. Contemplar la cruz, sentirla, dejarme tocar por ella. Permanecer y tener el valor de no volver el rostro, de no huir.  Contemplar y saber que tu cruz me da vida y solo ante ella soy verdaderamente yo misma.

Una historia de entrega

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Triste por la traición, triste por el dolor de los demás, triste, por el amigo que va a traicionarle.  Jesús  sabe que el culmen de su historia de entrega por la humanidad solo puede pasar por la cruz para ser verdaderamente redentora. Y Jesús acepta el precio del amor que le mueve. Señor, que sepa seguirte, pasando por la cruz con la e speranza de la resurrección.

Amistad traicionada

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Jesús se va quedando solo. Los amigos le van traicionando. Un daño profundo a la intimidad, a la confianza. Judas parece que tiene en la cabeza otra manera de hacer las cosas. Pedro, puro voluntarismo, no es capaz de seguir al Maestro hasta dar la vida. Y es que aún no se ha dejado querer entero. Nos adentramos en los días de la amistad traicionada, de la soledad inmensa, de aprender a hacer las cosas desde abajo, a dar nuevas oportunidades a quién nos falla.

Sin cálculo ni medida

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¡Qué grande el agradecimiento de María!¡Qué alegría en su corazón para realizar un gesto semejante! Lo mejor que tiene, lo más valioso que posee lo derrama  sobre los pies de Jesús. María ha entendido que el Reino no entiende de medidas, ni de cálculos. Es fiesta, es amor que se desborda. Cuando dejas que Jesús te cambie la vida, te involucras con Él en la construcción del Reino, y compartes con Él también su pasión. No tengamos miedo de ofrecer a Jesús lo mejor que tenemos, lo más valioso, porque sólo derramandolo sobre Él se llena de sentido.

Para estar cerca

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El fragmento de la carta a los Filipenses, que se proclama hoy es un buen prólogo, a la Semana que comienza. Me hace caer en la cuenta de quien es Jesús y cómo ha querido encontrarse conmigo. Jesús se despoja, se hace pequeño para estar más cerca de mí. Dios se hace uno de nosotros para que pueda tenerlo más cerca. En este himno los primeros cristianos reconocen a Jesús como Señor. Hoy dejo que el himno haga eco en mí. Reconozco con agradecimiento y confianza que Dios me acoge y me comprende, se ha hecho hombre para estar cerca de mí.

Déjate

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Déjate lavar los pies. Déjate conocer y cuidar en  tu miseria. Y por puro agradecimiento, haz tú lo mismo.

La crisis

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En el segundo canto del Siervo que leemos hoy, vemos que éste es llamado por Dios desde el seno de su madre para que cumpla sus proyectos de salvación. Aparece la oposición a la que se enfrentará y su  confianza en Dios, que será su salvación. En el Evangelio, escuchamos el anuncio de la traición de uno de los suyos de labios del mismo Jesús. Jesús es traicionado, pero se mantiene fiel a su misión y no pierde su confianza en el Padre. Podríamos detenernos a pensar hoy cómo resolvemos nuestros momentos de crisis, si sabemos buscar el apoyo en la oración y la confianza en Dios. En estos días tenemos la oportunidad de aprender del Siervo que cumple con radicalidad su misión y es por ello glorificado.

Entregados

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En esta Semana Santa como primera lectura leemos los cuatro cantos del Siervo de Yahvé, del profeta Isaías. El primer canto presenta al Siervo como el elegido de Dios, lleno de su Espíritu, enviado a llevar el derecho a las naciones y abrir los ojos de los ciegos y liberar a los cautivos. El evangelio nos presenta la entrañable escena de Betania. La muerte de Jesús ya se ve cercana. De Jesús podemos decir que se mostró siempre lleno de paciencia y tolerancia , que devolvió la vista a los ciegos y se liberó de sus males a quienes encontraba sufriendo. El Siervo camina hacia su muerte. Hoy es ungido previamente. Pidamos a María, que nos ayude a estar dispuestos a imitar la fidelidad a Dios y la cercanía con los demás que tuvo siempre Jesús,sin rechazar a nadie y que nuestro vivir sea como el suyo, «entregados por».