Creados para la vida
Hablar o pensar en la muerte nos llena de preguntas y, por qué no decirlo, de un cierto temor. En la primera lectura escuchamos unas palabras que nos llenan de esperanza : "La misericordia del Señor no termina, no se acaba su compasión... El Señor es bueno para los que en él esperan y lo buscan. Es bueno esperar la salvación del Señor". Y es que Jesús ya nos ha precedido en el paso de la muerte a la vida y nos transformará a todos "según el modelo de su condición gloriosa, con esa energía que posee para sometérselo todo", como nos ha dicho Pablo. No sabemos cómo será la muerte, pero tenemos la certeza de que al final del camino seremos invitados a participar de la vida de aquél en quien creemos. Celebrar este día nos recuerda que vamos hacia un destino, que nos espera una morada preparada por el mismo Jesús. Y,...