Un "paréntesis" de fidelidad
Estaba leyendo la primera lectura de hoy ( II Reyes 22,8-13; 23,1-13 ) y me ha parecido nueva llamada a la fidelidad en estos tiempos que algunos llaman ya de neo-paganismo. Os dejo el comentario de Aldazabal.
a) En tiempos del joven rey Josías, que fue de los pocos buenos y fieles a Dios, aconteció el hallazgo, en el Templo, del libro de la Ley, el Deuteronomio.
Entre lo que decía el libro, con las palabras de la Alianza, y lo que estaba sucediendo en la historia del pueblo, no había ningún parecido. El rey teme con razón que Dios debe estar muy enojado y que así se explican las calamidades que pasan. La lectura solemne del Deuteronomio lleva a todos, autoridades y pueblo, a renovar y suscribir la Alianza con Dios.
Va a ser un paréntesis -no demasiado largo, porque Josías muere joven- de fidelidad a Dios en medio de una historia llena de idolatrías y de injusticias. El salmo recoge esta voluntad de conversión: «muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y lo seguiré puntualmente... guíame por la senda de tus mandatos, porque ella es mi gozo».
b) Hay períodos en la historia, también en la de la comunidad cristiana, en que hace falta algún «hallazgo», por parte de reyes como Josías, o de profetas como Jeremías -que es el que le ayudó en su programa de reforma religiosa- para que todos recapacitemos y volvamos al camino de la sensatez.
Serán pocas todas las llamadas a la «nueva evangelización». Cada generación nueva se tiene que enterar de la Buena Noticia de la salvación que Dios ofrece en Cristo Jesús y en su comunidad. Y esta evangelización es más urgente cuando el ambiente es pagano, o neo-pagano. Demasiado fácilmente nos olvidamos del «libro de la Ley», descuidamos el evangelio de Cristo, su estilo de vida y la lista de sus bienaventuranzas, dejándonos llevar por idolatrías de todo tipo.
Los cristianos no sólo debemos preocuparnos de ser nosotros mismos fieles a la llamada que hemos sentido de Dios, sino también, de ayudar a otros -niños, jóvenes, alejados- a redescubrir a Dios en sus vidas, a volver a escuchar, si lo han olvidado, el libro de la Palabra de Dios.
Sacerdotes, catequistas, misioneros, profetas, padres, educadores de la fe, maestros cristianos: éstos son el nuevo Josías y el nuevo Jeremías que quieren ayudar a este mundo a descubrir, en los valores cristianos, la verdadera respuesta a sus preguntas y problemas.
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