Es de sabios aprender las lecciones que nos da la historia. Los períodos de decadencia suelen deberse a muchas causas. Una de ellas , si miramos nuestra vida con sinceridad, puede ser nuestra propia dejadez y nuestra infidelidad a la Alianza que habíamos prometido a Dios. A veces olvidamos la base sólida del edificio y luego nos quejamos cuando todo se nos derrumba. La oración de Baruc tiene una actualidad, como sólo puede tenerla la palabra de Dios. Solemos poner excusas echando la culpa a los demás o a las instituciones o al mundo que nos rodea. Entonar el "mea culpa" nos cuesta mucho más, pero es una gran ayuda en nuestra vida de fe. Es una buena manera de afirmar que no estamos conformes con alguna situación de nuestra vida o de la sociedad, y que estamos dispuestos a hacer algo por mejorar.
El reino de Dios crece lentamente en medio de la vida. A veces sin saber cómo, a veces donde menos se le espera. El reino de Dios no tiene que ver con los triunfos fáciles y rápidos. Es el arte de aceptar el proceso natural de las cosas. El grano de mostaza es pequeño en comparación con el árbol en el que se convierte. Y es que la acción silenciosa de Dios en nuestra vida siempre produce una cosecha de desproporción. ¡Qué alegría caer en la cuenta de cómo estamos llamados a ser fermento en la masa para dar buen fruto! Pidamos al Señor que lo lo que realicemos sea siempre motivo de crecimiento del reino.
El reino de Dios crece despacio en medio de lo cotidiano, tejido en la espera, sin saber cómo, donde menos se le espera. No lo encontrarás en los triunfos fáciles y rápidos. El reino tiene más que ver con aceptar el proceso natural de las cosas, sin dejarnos consumir por la impaciencia. El grano de mostaza nos habla de una gran desproporción. Así es la acción de Dios en nuestra vida, profunda, silenciosa, eficaz... ¿la notas?
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