Las lecturas de hoy son una buena llamada a la autocrítica sincera en esta tercera semana de Adviento . Ante la oferta de salvación por parte de Dios, ¿dónde me veo reflejado? ¿soy de los "autosuficientes", que ponen su confianza en sí mismos; de los "buenos»" que no necesitan la salvación? ¿o soy de ese pueblo pobre y humilde, de ese resto de Israel del que habla Sofonías, ese que acogió el mensaje del Bautista? Tal vez hoy, en intimidad con el Señor, podríamos preguntarnos si llevamos a la práctica lo que rezamos y creemos. No sólo si prometemos, sino si cumplimos; no sólo si cuidamos la "apariencia", sino si nuestras obras corresponden a nuestras palabras, y nacen de un corazón que está en sintonía con el de Cristo. Empezamos la misa con un acto de humildad y de confianza, porque en verdad somos débiles y pecadores. Sólo el humilde pide perdón y salvación. Pidamos al...
Como en tiempo de José, sigue existiendo la envidia, la incomprensión y el odio. Por desgracia, seguimos arrebatando a muchos de nuestros hermanos su esperanza, su alegría...su dignidad. Como en tiempo de José, siguen existiendo personas que sueñan con un futuro mejor, y luchan por crear nuevas posibilidades para ello. Pero, como en tiempo de José, esos soñadores estorban por la belleza de la novedad que generan a su alrededor. Como en tiempo de José sigue habiendo pozos vacíos donde pretendemos encerrar a quienes ya no les queda más que la propia vida. Como en tiempo de José pocas monedas bastan para crear expectativas de una vida mejor en el primer mundo jugándose la vida en una patera o para manipular a un indefenso o para prostituir a una niña… Como en tiempo de José, aun quedan personas que interceden por los otros... Como en tiempo de José sigue habiendo padres que aman a sus hijos, e hijos que aman a sus padres. Y nosot...
Comentarios
Publicar un comentario