Adviento, tiempo de compromiso

Son muchos los que hoy siguen buscando, los que se preguntan consciente o inconscientemente, la misma pregunta que se hizoJuaan: «¿eres tú o esperamos a otro?,

Y es que todos ansiamos la felicidad, el pleno sentido de nuestra  vida, y nos preguntamos de dónde vendrá ¿de la Iglesia, de las ideologías, de las instituciones, de las religiones orientales, de las sectas, de las múltiples formas de evasión que nos ofrece la sociedad de consumo?

Sólo cabría una respuesta válida, que los demás deberían conocer por nuestras obras. Y es que una comunidad cristiana sólo es evangelizadora puede ser evangelizadora si sana, si atiende al que llega, si infunde infunde paz y esperanza, si libera, si se muestra llena de misericordia, siguiendo el ejemplo de su Maestro.

Juan el Bautista ayudó a otros reconocer a Jesús, ¿somos también nosotros de precursores a nuestro alrededor?

En la Eucaristía, antes de comulgar, rezamos todos juntos el Padrenuestro. Quizás, en este tiempo de Adviento que nos queda, podríamos orar con más convicción:
«venga a nosotros tu Reino». Pidiendo con ella, que venga el Salvador, sino comprometiéndonos más de lleno en la construcción, en nuestro mundo de hoy, de ese Reino que trae paz y salvación a todos.

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