Como en tiempo de José, sigue existiendo la envidia, la incomprensión y el odio. Por desgracia, seguimos arrebatando a muchos de nuestros hermanos su esperanza, su alegría...su dignidad. Como en tiempo de José, siguen existiendo personas que sueñan con un futuro mejor, y luchan por crear nuevas posibilidades para ello. Pero, como en tiempo de José, esos soñadores estorban por la belleza de la novedad que generan a su alrededor. Como en tiempo de José sigue habiendo pozos vacíos donde pretendemos encerrar a quienes ya no les queda más que la propia vida. Como en tiempo de José pocas monedas bastan para crear expectativas de una vida mejor en el primer mundo jugándose la vida en una patera o para manipular a un indefenso o para prostituir a una niña… Como en tiempo de José, aun quedan personas que interceden por los otros... Como en tiempo de José sigue habiendo padres que aman a sus hijos, e hijos que aman a sus padres. Y nosot...
Dice el Señor en la primera lectura : os manifestaré mi santidad... Las naciones sabrán que Yo soy el Señor cuando por medio de vosotros manifieste mi santidad... Los creyentes tenemos una gran responsabilidad: hacer visible la santidad de Dios... ser su presencia en medio de nuestros ambientes. Él nos ha dado un corazón nuevo, ha infundido en nosotros un espíritu nuevo. Nos ha recreado. Todo ha sido iniciativa suya. Él no deja de realizar en nosotros ese cambio si le dejamos. Señor, cambia mi corazón, que aún no sabe amar bastante, en un corazón misericordioso y sensible que sepa amar sin medida.
Comentarios
Publicar un comentario