Sin entender

En muchos momentos me identifico con los discípulos. Si miro hacia atrás, es mucho ya el tiempo pasado junto a Jesús, muchas las experiencias compartidas. Y sin embargo, parece que yo también sigo sin entenderle, con la sensación de que mi vida y su propuesta parecen caminar a distinto paso.
Él me invita a mirar y escuchar la vida a su modo. Es momento de abrir bien ojos y oídos para contemplar y leer de nuevo el diálogo de Jesús y sus discípulos, y poder descubrir que, en los acontecimientos de mi vida él está allí presente conmigo, que mis preocupaciones las puedo vivir de otra forma cuando lo hago a su lado. Permíteme entender, Señor, que estás siempre presente.

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