El cuidado


El evangelio de hoy nos invita a adoptar una actitud activa en nuestra vida: ayudar a los demás a que se encuentren con Jesús. Son muchos los que, a veces sin saberlo, están buscando la curación y, que, tal vez, ya no esperan nada en esta vida. O porque creen tenerlo ya todo, en su autosuficiencia. O porque están desengañados. E
l cuidado se nos presenta como una constante de la misión de Jesús y como una característica central del Reino. 

Si nos prestáramos a ayudar, a dedicar tiempo... quizá ese salir de nuestro horario y de nuestra comodidad, facilite el encuentro de otros con Cristo, y sea ayuda para entender el Adviento como un acontecimiento nuevo cada vez que lo celebramos.

Si también nosotros, como Jesús, que se sintió movido por el poder del Señor a curar, ayudamos a los demás y les atendemos, les echamos una mano, y si es el caso les perdonamos, contribuiremos a que éste sea para ellos un tiempo de esperanza y de fiesta.

Cada Eucaristía es Adviento, si somos capaces de buscar y pedir la salvación que sólo puede venir de Dios. Cada Eucaristía nos quiere curar de nuestras parálisis y nuestros miedos, y movernos a caminar con esperanza. Porque nos ofrece nada menos que al mismo Cristo Jesús, hecho alimento de vida eterna.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Adviento, tiempo de humildad

Como en tiempo de José