Ir a lo fácil
Todos tenemos algún don, un dote especial para algo. De ellos nos habla hoy Jesús en el evangelio, los talentos que cada uno de nosotros hemos recibido los hemos de trabajar, porque somos administradores, no dueños.
Nuestra vida es a la vez aventura y riesgo. Vivamos de tal modo que, al final, no se nos tenga que tachar de "empleado holgazán" que no ha hecho rendir lo que se le había encomendado.
Quizá podamos preguntarnos qué fruto estamos dando de esa moneda de oro que es nuestra vida, si estamos yendo a lo fácil o desgastándonos en el servicio a los hermanos.
Pidamos a María que nos ayude a vivir de tal modo que al final de nuestra vida seamos considerados dignos de oír de labios del Padre bueno: "muy bien, siervo bueno y fiel, entra en el gozo de tu Señor".
Comentarios
Publicar un comentario