Manteneos en pie

Todos necesitamos un "motor", algo que de sentido a nuestra vida y nos anime a no dormirnos, a hacer frente a las dificultades de esta vida, y no siempre sabemos conectarnos a la "wifi" del Espíritu. ¿Qué nos falta?

Estar de pie, ante Cristo, es estar en vela y en actitud de oración, mientras vivimos, con todo lo que conlleva, de alegría y de sufrimiento, en medio del trabajo y del ocio.

No importa tanto si la venida de Jesús está próxima o no: para cada uno está siempre próxima, y lo importante es estar atentos para que no se nos escape su presencia en su venida diaria a nuestra existencia, en los sacramentos, en la Eucaristía, en los hermanos, en los pequeños o grandes acontecimientos que nos toque vivir.

En la Eucaristía encontramos los cristianos la mejor preparación para su venida: "cada vez que coméis este pan y bebéis este vino (momento privilegiado del "hoy"), proclamáis la muerte del Señor (el "ayer" de la Pascua) hasta que venga (el "mañana" de la manifestación del Señor)". Por eso aclamamos en el momento central de la Misa: "Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven, Señor Jesús".(Aldazábal)

Pidamos a María que nos ayude a iniciar este tiempo de Adviento en oración y unidos a ella, la mujer de esperanza que vio realizarse en ella la promesa hecha a su pueblo.

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