Por él, con él, en él
La carta a los Hebreos centra hoy nuestra atención en Jesús como Sumo Sacerdote, el que era, el que es, el que será.
Jesús ha sido constituido Sacerdote y Mediador en ambas direcciones. Siendo Hijo de Dios, nos trae la salvación, el perdón, la Palabra, y siendo Hermano nuestro lleva al Padre nuestra alabanza, nuestras peticiones, nuestras ofrendas.
Todo lo recibimos de Dios por él, con él, en él. Todo lo nuestro sube al Padre por él, con él y en él.
En cada celebración de la Eucaristía, Jesús se da a Sí mismo y se entrega sin límites a los hombres, como Sacerdote y Víctima. Toda su vida ha sido una donación continuada.
Pidamos al Señor, aprender de Él a vivir entregados a los demás
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