La incomodidad de la verdad

El Iibro de la Sabiduría nos presenta una realidad que se cumple a lo largo de la historia​: los justos resultan incómodos en medio de una sociedad no creyente, y por tanto hay que eliminarlos.

Pero el Señor «está cerca de los atribulados... el Señor se enfrenta con los malhechores... aunque el justo sufra muchos males, de todos lo libra el Señor».

Jesús es el modelo del justo que resulta incómodo y cuyo testimonio se quiere hacer silenciar.

La oposición de las clases dirigentes a Jesús se va agudizando cada vez más, porque se presentaba como igual a Dios.

También en el mundo de hoy, junto a muchas personas que creen y aceptan a Cristo, hay otras muchas que han optado por ignorarlo, o incluso por perseguir toda idea suya. Los seguidores de Jesús ccorren su misma suerte. Una sociedad que va perdiendo valores fundamentales, siente como molesto en el testimonio de los creyentes.

Ser perseguido le puede pasar al Papa, si lo que dice no gusta. A los obispos, si su voz se levanta para denunciar injusticias o situaciones que afectan a intereses de poderosos. También nos puede pasar a  nosotros, si con nuestra vida damos testimonio del evangelio de Jesús.

Quizá no nos amenacen de muerte, pero sí podemos ser desacreditados o ridiculizados o ignorados. Los cristianos, si somos de verdad luz y sal, podemos resultar molestos en el ambiente en que nos movemos.

Pidamos al Señor que nuestra opción por Él nos mueva también a la aceptación de su cruz y de su testimonio radical, para poder celebrar la Pascua con él.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Adviento, tiempo de humildad

Como en tiempo de José