Por ti

Se nos presenta en este día el diálogo entrañable entre Dios y Moisés,en el que éste intercede por su pueblo, recordando a Dios que,a pesar de su infidelidad, Israel es su pueblo; su amistad con los grandes patriarcas.

Jesús, en el Evangelio, echa en cara a sus enemigos él no querer ver lo evidente, pero ellos siguen sin estar dispuestos a aceptar su testimonio.

Podemos sentirnos interpelados en cuanto a nuestra oración de intercesión por los hermanos. Pidamos al Señor hacerlo siempre con convicción y amor por ellos, porque nos preocupa su bien y el del mundo en que vivimos.

Jesús camina hacia su Pascua a pesar de la creciente oposición a su alrededor. Nosotros seguimos a quien se entrega hasta el final por toda la humanidad,a pesar de nuestras debilidades. Pidamos a María que nos ayude a profundizar​ en su seguimiento y a imitarle en su entrega.

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