Ahora ya sé
Pedro anuncia que, a través de la resurrección, Jesús se ha convertido en salvador de todos y todos tenemos que convertirnos a él
La fe de Pedro ha madurado en los acontecimientos de la pasión, muerte y resurrección de Jesús. Antes no entendía, ahora afirma con fuerza que el Mesías tenía que pasar por la muerte y la cruz. Aquel que se resistió tanto al mesianismo que traía Jesús, ahora ya sabe que Él tenía que parecer.
La historia del pueblo de Israel nos ayuda a comprender y mejorar nuestra relación con Dios, nuestra conciencia de pueblo de Dios y de la plenitud que Cristo da a la historia.
En el evangelio mientras los discípulos de Emaús cuentan a la comunidad lo que han experimentado en el encuentro con el Resucitado, al que han reconocido al partir el pan, se aparece Jesús, saludándoles con el deseo de la paz.
La duda y el miedo de los discípulos son evidentes. Jesús les calma y les hace ver la unidad del plan salvador de Dios. Las promesas se han cumplido.
Muchas veces vamos por la vida desconcertados como aquellos discípulos. En más de una ocasión nos tendrá que decir el Señor: «¿por qué te alarmas? ¿por qué surgen dudas en tu interior?».
Pidamos al Señor que nos abra el entendimiento para descubrir que también en nuestro camino entra la muerte y la resurrección para la redención de todos. Que cada Eucarístia sea para nosotros una "aparición" del Resucitado, donde le reconozcamos en la fuerza de su Palabra y al partir el pan, que es Él mismo, y vivamos como sus testigos en el mundo.
Comentarios
Publicar un comentario