De impuestos y de confianza

Continúa la historia de Tobías al que le viene una prueba muy dura, quedarse ciego.
Nosotros también pasamos por temporadas en las que se nos acumulan las desgracias y todo nos sale al revés. ¿Nos rebelamos o seguimos poniendo nuestra confianza en Dios
No cierres nunca la puerta a la confianza cuando todo vaya mal, cuando otros se burlen de tu desgracia o te den de lado. No pierdas la esperanza.
Los fariseos y partidarios de Herodes quieren poner una trampa a Jesús con el asunto de los impuestos.
Es necesario distinguir los planos, lo político de lo religioso. No es bueno identificar los dos niveles.
Nosotros tenemos que estar alerta para  no dar más importancia de la debida a lo referente al bienestar material, por encima del espiritual. Un cristiano es, por una parte, ciudadano pleno, comprometido en los varios niveles de la vida económica, profesional y política. Pero es también un creyente, y en su escala de valores, da prioridad a «las cosas de Dios».

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