Alternancia

Cada uno de nosotros siente la debilidad y a la vez experimenta la fuerza de Jesús. En nuestra vida se alternan  el pecado o la gracia, el hombre viejo o el nuevo, la desobediencia o la obediencia, ¿qué aspecto dejo que se desarrolle más?

No tenemos que perder nuestra confianza aunque en nuestra vida exista el pecado, sobreabunda más la gracia y el amor de Dios. Por muchos fracasos que tengamos que contar, son más abundantes los signos de que Dios nos ama.

Pidamos al Señor que nos ayude a vencer las herencias del primer Adán en nuestra vida y nos haga pasar, con el nuevo Adán, a la plenitud de su vida.

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