Torres inacabadas

Jesús nos invita a seguirle poniéndole a él en el centro de la vida y dejando en un plano secundario todo lo demás. Nos habla de cruz, de renuncias. ¿ Hay quizá en mi vida alguna torre inacabada?

El que inicia un proyecto importante, sin tener en cuenta medios y fuerzas para lograrlo, corre el riesgo de terminar en fracaso. En el camino del seguimiento también es importante contar con ayuda, con apoyos.

Jesús nos llama a la radicalidad, a la audacia, a saltar al vacío, pero llevando implícita la sensatez del que se sabe acompañado por quien llena el corazón de fuerza y la vida de sentido.

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