Basta su Palabra

La oración es acercarse con sencillez y sinceridad a Jesús. Comencemos el Adviento con las palabras del centurión:
Señor, no soy quien para que entres bajo mi techo.

Son palabras de humildad, de confianza. Él me escucha, me conoce, sabe cómo soy. Basta su Palabra para recomenzar.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lecciones de historia

Sin saber cómo

¿La notas?