El que llama

Jesús aparece, en el Evangelio de hoy,  como el que llama.
El envío al mundo es un regalo y, frente a la constante tentación del individualismo, nos invita a hacerlo junto al hermano. La comunidad es lugar privilegiado para entender la misión que Jesús pide a cada uno.
Él nos da fuerza y seguridad y nos invita a que nos abramos al mundo para compartir lo que él nos regala, sabiendo bien lo que pide y espera de cada uno, de nuestra humanidad.
Pidamos a María no perder nunca nuestro ardor misionero.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Adviento, tiempo de humildad

Como en tiempo de José