Ve y refúgiate
Leyendo la primera lectura que nos ofrece la liturgia de este domingo pensaba en cuántas veces pretendo guardarme un pequeño espacio de donde quede excluido el acceso a la palabra de Dios, que muy a menudo siento que tiene tendencia a ser excesivamente «invasora».
Hay partes de mi vida que quisiera "proteger" de las invitaciones de esa palabra, peligrosa y "fastidiosa".
«Ve y refúgiate...», también me lo digo a mí misma en ocasiones. Hay tantos sitios «inocuos» en que puede moverse a su gusto. Pero en esos asuntos "reservados" preferiría que no entrase.
Sin embargo, la palabra, quién sabe por qué, se empeña en penetrar precisamente en esos espacios que he consagrado a mis comodidades, intereses, planes...de los que intento mantenerla prudentemente alejada.
¡Bendito empeño!
Comentarios
Publicar un comentario