En buenas manos

 "Un discípulo no es más que su maestro".  Podemos esperar entonces, de entrada, un trato parecido: gentes que aceptan y gentes que no.

“No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma”. Nos puede ir mal, ser mal recibidos, ser tratados mal. Pero nada ni nadie nos podrá separar del amor que Jesús nos tiene.

Dios cuida siempre de nosotros. A pesar de los vaivenes que podamos sufrir en nuestra vida. Estamos en buenas manos.

Os dejo una canción, un poco antigua, pero que puede ayudarnos a recordar que Él siempre vela por nosotros, en cada circunstancia.

https://youtu.be/UROvjn7On44

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