Entradas

Ofrece

Imagen
El Eclesiástico nos plantea hoy el deseado equilibrio entre las dos dimensiones en la vida de todo creyente, la liturgia y la caridad. Enumera diversas clases de sacrificios: los de comunión, los de flor de harina, los de alabanza, los de expiación. Recomienda que se hagan las ofrendas que recomienda la ley: «no te presentes a Dios con las manos vacías», «el sacrificio del justo es aceptado» por Dios. Estas ofrendas son de gran valor si se hacen de buen grado: «Honra al Señor con generosidad ... cuando ofreces, pon buena cara». Dios no se dejará ganar en generosidad: «El Señor sabe pagar y te dará siete veces más». Pero a la vez afirma que lo principal no son los sacrificios rituales,  sino la ofrenda total del creyente. A Dios le agradan los ritos externos si a la vez tenemos una actitud de acción de gracias, compartimos lo que somos y tenemos damos limosna y nos apartamos del mal y la inju...

Vuelve

Imagen
Hoy, en un texto llena de ternura, se nos invita a convertirnos a Dios mientras sea tiempo. El motivo fundamental con el que anima a la conversión es la bondad de Dios: «A los que se arrepienten Dios los deja volver... qué grande es la misericordia del Señor y su perdón para los que vuelven a él». Convertirse significa cambiar de dirección, volver la cara hacia Dios. Escuchemos como dirigido para cada uno de nosotros lo de «abandonar el pecado» y alejarse de las ocasiones. Por encima de todo, tengamos hoy presente una verdad fundamental: que Dios es bueno, que «nos deja volver». Lo suyo es perdonar siempre y además «reanima a los que pierden la paciencia».

Tú me conoces

Imagen
La página de la lectura de hoy es un himno de alabanza a Dios por haber creado al ser humano. Somos obra de Dios, hechos nada menos que a su imagen, ahí radica nuestra grandeza y,a la vez, nuestra dependencia de Dios. No nos viene mal recordar esta realidad en nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos. ¿Hemos pensado alguna vez en todo esto? Como diría una amiga mía, nos daría para meditar mucho y sin cansarnos. Sólo una pincelada. Todo nos lo ha dado Dios, pero sobre todo un corazón que late y ama y es el motor de nuestro cuerpo. Hoy se nos invita a saber apreciar nuestro propio cuerpo y nuestra inteligencia, incluso amando su debilidad y condición frágil. Somos invitados, además, a admirar y amar a ese Dios que nos ha pensado y creado. Dios nos conoce, nos ha amado desde siempre, le estamos presentes en todo momento. Como dice el Salmo de hoy, «él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos de b...

Al amigo se le conoce en las pruebas

Imagen
Hoy leemos un pequeño tratado sobre la amistad. Al amigo se le conoce en las pruebas, «hay amigos que acompañan a la mesa y no aparecen a la hora de la desgracia; cuando te va bien, están contigo, cuando te va mal, huyen de ti». En la amistad también entra la fe: «un amigo fiel no tiene precio... el que teme a Dios lo alcanza, su camarada será como él». Cuando los amigos comparten también su fe en Dios, los lazos son muchos más sólidos. La amistad es una de los mayores tesoros que tenemos. Es una medicina para nuestros momentos de dolor. Todo se nos hace más fácil cuando lo podemos compartir.  El saber ser amigos, saliendo de nosotros mismos, para buscar el bien del otro, es algo que no tiene precio. Un cristiano tiene un amor universal. En su camino de seguimiento va ensanchando el corazón queriendo a todos, aceptándolos, interesándose por ellos. Pero,al igual que el Maestro,conjuga todo e...

No tardes en volverte a él

Imagen
La primera lectura comienza hoy con un serio consejo: «No confíes en tus riquezas... no confíes en tus fuerzas, porque el Señor te exigirá cuentas». Algunos pueden sentirse seguros fiándose de sus riquezas y otros se sentirse poderosos escudándose falsamente en la bondad y la paciencia de Dios: «He pecado y nada malo me ha sucedido, porque él es un Dios paciente». Podemos tener la tentación de la excesiva confianza que nos lleva a la indolencia. Fiados en la misericordia de Dios, podemos dejar para mañana nuestra decisión firme de seguir sus caminos. Podríamos caer en la trampa de poner nuestras seguridades en otros valores que nos hacen «poderosos» y autosuficientes. Hoy se nos recuerda que no nos fiemos de nuestras fuerzas. Escuchemos como dirigida a nosotros las palabras del sabio: «No tardes en volverte a él y no des largas de un día para otro». Sería muy triste ir dejan...